
Ante las dificultades financieras que atraviesan diversos distritos, la administración de Javier Milei tiene listo un decreto que habilitará un esquema de adelantos de coparticipación para 12 jurisdicciones, con un tope global de $400.000 millones. El mecanismo funcionará mediante anticipos de los recursos que corresponden por ley a cada provincia, los cuales deberán reintegrarse dentro del mismo ejercicio fiscal y devengarán una tasa del 15%, una cifra significativamente menor al 30% o 45% que demanda el sistema financiero privado. La medida busca dotar de previsibilidad al flujo de recursos y reemplazar los pedidos extraordinarios mensuales por un sistema de necesidades informadas con antelación.
De acuerdo a fuentes del Ejecutivo tucumano consultadas por Tendencia de Noticias, el monto que la provincia solicitará para este rescate financiero será de "$100.000 millones como mínimo". Desde los despachos de San Martín y 25 de Mayo confirmaron la gestión de estos recursos críticos: "Habrá un adelanto, pero el monto lo estamos negociando. Los próximos 10 días mas o menos culminarán las negociaciones. Es por la caída de la recaudación", sostuvieron a TDN.

Esta negociación se produce en un escenario de extrema fragilidad para las arcas tucumanas. Durante el primer trimestre de 2026, la recaudación nacional transferida a las provincias sufrió una contracción real del 6,5%. En el caso específico de Tucumán, el golpe fue aún más severo: en marzo, la provincia se posicionó como el segundo distrito con mayor caída real en transferencias automáticas del país, registrando un total nominal de $224.600 millones, lo que representó un retroceso del 13,7% en términos reales respecto al mes previo. Esta pérdida acumulada en el trimestre para el conjunto de las provincias se estima en $1,15 billones a precios actuales.

La asfixia financiera se complementa con un recorte drástico en las transferencias no automáticas (fondos discrecionales). Según el informe de la consultora Politikón Chaco, estos envíos a nivel nacional cayeron un 69,1% real en marzo, marcando el peor registro para ese mes desde el año 2005. En este rubro, Tucumán percibió apenas $1.013 millones durante marzo, lo que implica una estrepitosa caída real interanual del 88,1%. La distribución per cápita para los tucumanos por esta vía fue de tan solo $571, situándose muy lejos de los promedios de otras jurisdicciones.

El desglose de los escasos fondos no automáticos que ingresaron a la provincia en marzo muestra una fuerte concentración: $1.005 millones se destinaron a obras de repavimentación por convenio, mientras que el resto se repartió en apenas $7 millones para operativos estadísticos. Al analizar el acumulado del primer trimestre de 2026, las transferencias no automáticas hacia Tucumán totalizaron $2.619 millones, una cifra que, al ser comparada con el mismo período de 2025, refleja una variación real negativa del 71,3%. Además, en lo que va del año, nuestra provincia no recibió ningún tipo de envió en cuanto a los Aportes del Tesoro Nacional, cuando hacia fines de 2025 fue el distrito que mayores recursos recibió en este concepto, legando a los $35.000 millones.

A nivel nacional, el reparto de estos fondos se concentró en tres actividades que explicaron el 85,1% del total: Aportes del Tesoro Nacional (ATN), Universalización de la Jornada Extendida y Transferencias a Cajas Previsionales Provinciales. No obstante, la discrecionalidad ha generado "fuertes heterogeneidades" en los resultados territoriales. Mientras provincias como Corrientes, Misiones o Entre Ríos captaron volúmenes significativos mediante ATN, Tucumán quedó relegada en este reparto, sustentando la mayor parte de sus ingresos no automáticos trimestrales en obras de infraestructura ($2.522millones) y, en menor medida, en Conducción y Docencia ($53 millones). Este desajuste entre las necesidades de gestión y los fondos efectivamente girados es lo que hoy impulsa la urgente negociación por el adelanto de coparticipación.